jueves, 21 de febrero de 2013

El lado misterioso del mundo

El misterio es algo intangible, algo que se remonta a la época en la que eramos solo seres recién evolucionados. En ese entonces, conocíamos muy poco sobre nuestro entorno, solo sabíamos lo necesario para sobrevivir en medio de un ambiente eminentemente hostil.

La noche con sus oscuras nubes de lluvia y el frío viento venido de las montañas nos forzaban a buscar refugio, así como ahora,  al frente de una fuente de luz y probablemente en los brazos de una acalorada amante, obligándonos a olvidar que más allá de nuestro espectro visual hay mucho que no podemos ver, mucho menos comprender.

En medio de esa ignorancia primitiva, de nuestra inocencia primordial, nada tenia un sentido más allá que el que nuestros limitados sentidos nos evidenciaban. Tuvimos que trabajar unidos y crear sociedades para poder subsistir, buscando protegernos de los depredadores y constantes amenazas invisibles que nos rodeaban, usando nuestra ignorancia a nuestro favor, encerrando nuestras mentes ante los misterios, maravillas y terrores a nuestro alrededor.

Pero algunos enfrentaron a las sombras, aquellos que podían ver más allá de la ilusión. Ellos veían la naturaleza y observaban discerniendo sus características, y como si armaran un rompecabezas, encontraban fragmentos de nuestro origen y propósito. Otros veían con el corazón, sintiendo aquello que nos une, la chispa divina entre nosotros.

 Ellos fueron los primeros en preguntarse las Grandes Preguntas, como - "¿Por qué estamos aquí ?" o "¿Qué hay más allá?"- a veces motivados por la curiosidad o por algún don especial. Aunque solos, poco a poco lograron conseguir algunas respuestas, aunque con cada puerta que se lograba cerrar muchas otras se abrían creando un ciclo sin fin.

Con el tiempo estas respuestas se convirtieron en conocimiento, y el conocimiento se convirtió en nuestra realidad, una realidad segura y predecible, donde todo tiene un sentido y propósito: el hombre paso de ser esclavo del mundo a ser su amo, por medio de la religión y ahora de la ciencia.

¿Por qué entonces todavía la noche y las sombras nos asustan si somos tan racionales y poderosos?
¿Acaso no controlamos el átomo, la naturaleza y la vida misma? ¿Por qué cuando vemos algo que no podemos entender, evitamos verlo; tratando de fingir que no existe o que simplemente no nos atañe?

El misterio nos atrae y a la vez nos repele. Mientras más nos hacemos conscientes de su presencia, más nos intriga y asusta; ¿Que habrá más allá del reflejo que nos muestra el espejo? ¿Que realidades existirán allí, en  donde nuestras linternas no llegan a brindar luz?

La rutina de nuestro mundo intenta hacernos pasivos y ciegos a esto, atontandonos con información y rutina, pero aun así  en medio de todo esto el hombre sigue oyendo la llamada de ese otro mundo, por medio de los diferentes medios artísticos ( y en mi opinión, entre ellos  el rol).

Aun a pesar de todo en esta época, seguimos siendo como en antaño, saliendo con nuestras velas en búsqueda de lo desconocido. Es esa emoción de miedo y sorpresa, de excitación y peligro, lo que nos hace ver películas de terror a altas horas de la noche, o leer literatura fantástica y ir al cine a ver las ultimas películas de ficción. Es aquello que nos hace ver al cielo y preguntarnos que hay más allá de las estrellas

Es parte de nuestra naturaleza.







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